La pianola era un instrumento que reproducía los rollos de pianola que surge a finales del siglo XIX. Su paternidad se atribuye a Edwin Scott Votey, quien hizo pública la pianola en Detroit, Michigan en verano de 1895.

Los rollos de pianola eran de papel y perforados por un técnico, después de que eran marcados en lápiz con referencia a la partitura original. Sin embargo la codificación estaba precisamente en estas perforaciones, lo que permitía su ejecución por personas que podían no ser tan diestras en la ejecución de una pianola.

En México, el Fondo Instrumenta resguarda ciento cincuenta rollos de pianola que están conservados en la Fonoteca Nacional de México, en los cuales se ha identificado música popular mexicana, música de concierto y música para ceremonias oficiales como grabaciones del Himno Nacional Mexicano. El deterioro que presentan los rollos de pianola en general se debe a la acidez del papel que se torna amarillo y, si no se cuenta en condiciones adecuadas de humedad relativa y temperatura, se acelera su deterioro y el material se vuele quebradizo.

Asimismo, un inadecuado manejo de ellos puede provocar su rompimiento debido a las perforaciones que tienen. También se ha detectado que sus guardas originales son las que más se dañan, pues presentan deterioro biológico, porque suelen estar expuestas a condiciones inadecuadas de humedad relativa y temperatura por muchos años.

 

(Fuente. La Conservación en un Archivo Sonoro. Autor. Mariela Salazar Hernández

Primera edición 2018. Producción. Fonoteca Nacional/Secretaría de Cultura. Ciudad de México)