Por: Bicky Ramírez

Gamaliel Robles y Marcelo Aquino se conocieron por coincidencia. El gusto por la música y los discos de vinilo fueron pretextos para iniciar con un proyecto a favor de la preservación del patrimonio intangible oaxaqueño: el Archivo Sonoro de Oaxaca.

Para que esto fuera posible, primero pusieron en marcha la Feria Anual del Vinilo, evento que se realiza desde el año 2015 en la ciudad de Oaxaca, y por el cual tuvieron un acercamiento con la Fonoteca Nacional de México. 

Gamaliel y Marcelo comparten un gusto por los vinilos
Gamaliel y Marcelo comparten un gusto por los vinilos

 

Hablemos de vinilos

La Feria Anual del Vinilo está próxima a celebrar su quinta edición. Se llevará a cabo en noviembre con cuatro días de actividades que incluyen música, conferencias, talleres, presentaciones y documentales. Un evento que forma parte del Archivo Sonoro de Oaxaca.

Esta edición busca un acercamiento del público con aquellos formatos musicales que hicieron historia y que ahora son objetos de culto. Para que esto sea posible se han desarrollado varias actividades que implican la participación de niños, jóvenes y adultos.

“Lo más destacable la expo vinilo es que se convierte en un espacio donde se reúnen melómanos, fonotecas, coleccionistas, investigadores, DJ y todos aquellos involucrados con los discos de vinilos”, explica Marcelo.

Fue en la segunda edición de esta feria, cuando se percataron de que en los bazares que frecuentaban existía una gran variedad de discos de acetato, casetes y CD con música de Oaxaca, pero éstos no perfilaban en el gusto de los compradores. A partir de ello, comenzaron a investigar si en las instituciones oaxaqueñas encargadas de la preservación sonora, había alguno de los títulos que encontraban con frecuencia en los comercios callejeros. Al notar la ausencia de proyectos culturales o sociales encaminados en la preservación sonora oaxaqueña, Gamaliel y Marcelo consideraron importante adquirir y resguardar aquel material discográfico que llegaba a los bazares.

En el año 2016 iniciaron formalmente los trabajos de investigación y catalogalización de los soportes sonoros oaxaqueños. El proyecto comenzó como un colectivo, hasta que, en 2018, decidieron constituirse como Asociación Civil, formalizando el Archivo Sonoro de Oaxaca

Marcelo se encarga de limpiar y digitalizar los soportes sonoros
Marcelo se encarga de limpiar y digitalizar los soportes sonoros

 

El acervo

Cuando comenzaron con el Archivo Sonoro de Oaxaca, el acervo se conformaba solo de vinilos. Con el paso del tiempo la colección se ha ido enriqueciendo con casetes, discos compactos y hasta una colección de discos de pasta. Para ellos no importa el género o el formato; mientras el contenido sea oaxaqueño, puede integrar el acervo. 

El catálogo musical resulta llamativo e incluyente: en los vinilos hay trova serrana, marimbas, tríos, dúos, música chilena, música de viento, rock y metal. Y en los soportes digitales, como discos compactos, hay géneros más contemporáneos como ska, reggae, pop y música electrónica. Todo hecho en Oaxaca. 

“Incluso tenemos discos de ´Polymarchs’, un proyecto desarrollado por Apolinar Silva de la Barrera oriundo de Puerto Ángel Oaxaca, los pioneros de la música disco a nivel nacional e internacional. Todo un movimiento musical en la década de los ochenta” menciona Marcelo. 

Una de las particularidades de este archivo es que no solo se compone de música: hay registro de las voces de poetas y escritores oaxaqueños que grabaron el programa de radio “De frente y de perfil”, durante 1995; grabaciones sonoras del movimiento de mujeres de San Agustín Loxicha registrado a finales de los noventa; conferencias y ponencias.

“Dentro de los proyectos más destacables está la recuperación de un archivo del año 1999 titulado Loxicha, radiografía de una tocada punk en Oaxaca. Se editó en un disco compacto y se hizo una investigación de campo sobre cómo, quiénes y cuando se llevó a cabo. El proyecto incluye fotos, texto…”, explica Gamaliel. 

 

Escuchar es volver a vivir

Gamaliel es el encargado de buscar los soportes sonoros, hacer las investigaciones y gestionar las entrevistas con los cantantes o cantautores que grabaron durante las décadas de los sesenta y setenta. En caso de que el artista haya fallecido, Gamaliel recurre con familiares y a través de sesiones sonoras, registros fotográficos y entrevistas, obtiene información.

Para llegar a los familiares, primero se deben identificar los nombres de los compositores que están impresos en las portadas de los discos. Cuando no hay suficiente información, recurren a fuentes vivas: amigos, expertos o aquellos que han tenido tiendas de discos, hasta que encuentran a algún integrante o conocido. 

Uno de los procesos más interesantes al recopilar la información son los círculos de escucha o sesiones sonoras con familiares, pues sirven para recordar anécdotas o incluso volver a escuchar o conocer la voz de un padre, abuelo o tío. Por ello estas sesiones sonoras suelen estar inmersas entre risas y lágrimas. 

“A veces tenemos que hacer hasta tres entrevistas para corroborar datos y los familiares nos ayudan con fotografías. Queremos que la información no solo se escuche, sino que también exista un registro histórico de cantautores e integrantes de los grupos musicales. Con ello podremos saber el lugar y la fecha de la grabación del disco, incluso saber si existen más producciones”, expresa Gamaliel. 

Aunque esta tarea no es fácil, Gamaliel y Marcelo están seguros de que el esfuerzo será de gran ayuda para investigadores y público en general.

Gamaliel es el encargado del área de investigación del archivo
Gamaliel es el encargado del área de investigación del archivo

 

Un archivo casero

Por el momento el Archivo Sonoro de Oaxaca no tiene un espacio propio, el acervo y las reproductoras reposan en un pequeño cuarto en la casa de Gamaliel. Sin embargo, esperan que pronto el archivo pueda tener un lugar estable, para que los materiales puedan ser preservados, consultados y difundidos. Hasta el momento el  archivo cuenta con un total de 592 soportes sonoros, y es probable que la cifra vaya en aumento. 

“Queremos una especie de Fonoteca, con los parámetros de catalogación, digitalización y por supuesto, con el equipo apropiado para digitalizar y conservar los soportes”

Ambos fundadores tienen muchas ambiciones para el archivo. Para Marcelo cada uno de los documentos sonoros tiene una gran relevancia y le entusiasma terminar con el trabajo de catalogación, limpieza y digitalización. Confía en que al ampliar la base de datos, el Archivo Sonoro de Oaxaca pueda realizar publicaciones de libros acerca del patrimonio sonoro del estado de Oaxaca:

“La mayor parte del tiempo el recurso sale de nuestro bolsillo, pero lo hacemos con mucho gusto, es por amor al arte. Alguien lo tiene que hacer y somos nosotros”. 

 

Gamaliel, Marcelo y "San Vinilo"
Gamaliel, Marcelo y “San Vinilo”