La grabación de cinta magnética en su forma actual se desarrollo en la década de 1930 por la empresa AEG Telefunken e introducida para su uso profesional en 1936. Llegó a ser ampliamente usada dentro de la radio alemana. Debido a la Segunda Guerra Mundial, su uso fue restringido al territorio alemán.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial es ampliamente utilizada por la industria radiofónica, porque si bien al inicio grababan sus comerciales y algunos programas en discos instantáneos de alma de aluminio o vidrio, posteriormente aprovecharon las bondades de la cinta magnética, ya que con ella podían producir y posproducir sus programas y transmitirlos por la radio.

La cinta magnética está compuesta de dos capas: una base y una delgada capa de emulsión que está unida a dicha base. La emulsión contiene partículas ferromagnéticas, cuya alineación permanente dentro de ella produce la copia de las ondas sonoras. La resina emulsificante (más usada en la actualidad) es el poliuretano de poliéster. La partícula ferromagnética más común es el óxido férrico gamma.

(Fuente. La Conservación en un Archivo Sonoro. Autor. Mariela Salazar Hernández

Primera edición 2018. Producción. Fonoteca Nacional/Secretaría de Cultura. Ciudad de México)