CILINDROS DE CERA

Se considera que los cilindros de cera duplicada o moldeada aparecen a partir del año de 1876, aunque también se especula que estos soportes surgen en un tono marrón durante el año de 1889, destinados para el dictado de oficina. Posteriormente adquieren su uso para el entretenimiento o la grabación, en tanto que Thomas Alva Edison comienza la venta de cilindros comercialmente en 1886.

Los primeros cilindros tenían una capacidad para grabar de dos a tres minutos, con el paso del tiempo  los materiales con los que estaban hechos se fueron perfeccionado hasta lograr la fabricación de los denominados cilindros de larga duración, con una capacidad de grabación de cinco minutos.

En la Fonoteca Nacional de México se encuentran resguardados trece cilindros de amberol azul, con clases de alemán, pertenecientes a la colección Amador Adam, así como cuarenta y un cilindros de cera, pertenecientes a la Fundación José de Herrán, con grabaciones de música popular y con títulos como: Banda Himno Nacional Mexicano, Saludo al Norte, Paso Doble, La Borrachera y Un recuerdo a Edison. 

 

 

(Fuente. La Conservación en un Archivo Sonoro. Autor. Mariela Salazar Hernández

Primera edición 2018. Producción. Fonoteca Nacional/Secretaría de Cultura. Ciudad de México)