Bóvedas y Equipos de conservación de la Fonoteca Nacional
La Fonoteca Nacional cuenta con tres bóvedas. Dos de ellas, construidas en un área de 300 metros cuadrados, cada una y una bóveda de tránsito de 50 metros cuadrados. Cada una de las bóvedas está equipada con un sistema de archivo móvil para resguardar documentos sonoros en diferentes soportes: cintas de carrete abierto de 2500, 1200 y 600 pps, discos LP’s y de 78rpm, formatos especiales, casetes, dats y discos compactos.
Las bóvedas cuentan con un sistema de seguridad integral que comprende:
- Detectores de humo
- Sistema contra incendios
- Circuito cerrado de televisión
- Sistema de control de temperatura y humedad (18°C y 40% de humedad relativa) lo que permite mantener un clima frío y seco los 365 días del año.
Para garantizar las condiciones adecuadas para la conservación de los fonorregistros analógicos, el Edificio de Preservación cuenta con un aislamiento de humedad en el subsuelo, ya que se construyeron celdas de cimentación de 2.20 metros de profundidad por 3.50 metros de largo y 3.50 metros de ancho.
Los muros de las bóvedas tienen una dimensión de 37 centímetros de ancho, lo que permite aislar las condiciones climáticas internas y externas. Asimismo, los muros internos son de concreto armado, mezclado integralmente con impermeabilizantes.
La pintura utilizada en las vigas y en las puertas de las bóvedas son retardantes al fuego.
El sistema de archivo móvil cuenta con magnetización cero, lo que permite el cuidado adecuado de los soportes magnéticos.
Los rieles sobre los que va la estantería son fabricados en acero rolado y cuentan con un dispositivo de seguridad antivuelco.
En cuanto a los equipos de conservación, la Fonoteca Nacional cuenta con una cámara climática que se utiliza para el tratamiento de cintas de carrete abierto de 600, 1,200 y 2,500 ips con hidrólisis.
Este equipo, marca Binder, modelo KBF, cuenta con dispositivos para el control de la humedad y la temperatura.
La cámara climática seca la cinta de manera controlada, ya que a través de una temperatura de 50 grados centígrados y una humedad de 40% se logra el desprendimiento del material pegajoso y con ello, la posibilidad de reproducir el material grabado. Es muy importante realizar inmediatamente la digitalización de las cintas tratadas ya que el deterioro de hidrólisis puede volver a presentarse en la misma cinta.
Asimismo, se cuenta con una lavadora de discos marca Keith Monks que logra limpiar perfectamente de polvo, suciedad, grasa y huellas dactilares, los surcos y la totalidad de la superficie de los discos.
La lavadora de discos puede limpiar soportes de 30 a 41 centímetros, así como de diversos materiales como el vinil y la pasta.
Es fundamental contar con este equipo ya que se considera que el polvo, la suciedad, y la grasa, con los años, van obstruyendo los surcos de los discos, provocando una reproducción sonora de muy baja calidad. De ahí que se recomiende el lavado de discos antes de realizar la digitalización para extraer así el sonido más puro.
La hidrólisis es un deterioro químico causado por la humedad y afecta directamente al aglutinante de la cinta magnética, convirtiéndolo en un material pegajoso que impide la reproducción del material sonoro.

Foto: 2008
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